[Continuamos con el cuestionario Proust.]

*

El rasgo principal de mi carácter.

–Un desorientado optimismo.

 

La cualidad que prefiero en un hombre.

–La inteligencia.

 

La cualidad que prefiero en una mujer.

–Que no apele nunca a esa condición.

 

Lo que más aprecio en mis amigos.

–Su conversación.

 

Mi principal defecto.

–El miedo.

 

Mi ocupación preferida.

–Cantar.

 

Mi sueño de felicidad.

–Poseer, integrado en mi cabeza, un diccionario de sinónimos y antónimos, agrupado por sílabas y acentos, en dos o tres idiomas, por lo menos. Leer sin prisa, sin objeto definido.

 

Cuál sería, para mí, la mayor desgracia.

–Perder mi archivo hemerográfico y de correspondencia sería la segunda peor desgracia. La primera, perder a mis hijos.

 

Quién querría ser.

–El jugador de futbol que le diera el triunfo a México en la Copa del Mundo,  pero no tiene nombre.

 

El país donde querría vivir.

–En éste, siendo otro.

 

El color que prefiero.

–Palo de rosa.

 

La flor que me gusta.

–El alcatraz.

 

El ave que prefiero.

–Prefiero a los gatos.

 

Mis autores preferidos en prosa.

–Por el número de veces releídos, Durrell, Dostoievsky, Verne y Zola, en ese orden.

 

Mis poetas preferidos.

–Eliot en los Cuartetos y “Miércoles de ceniza”; Rojas, por aquello del ritmo; Paz, por la construcción; Neruda residiendo en la tierra, antes de convertirse en lo que se convirtió.

 

Mis héroes de ficción.

–Ludwig Pursewarden,  Nemo y Sandokan.

 

Mis heroínas preferidas de ficción.

–Las primeras, Tony Buddenbrook y Milady de Winter, aunque le fue muy mal. Después, Mélanie Dessaignes. A veces, Clea, la del Cuarteto.

 

Mis compositores preferidos.

–Brahms, Rachmáninov.

 

Mis pintores preferidos.

–No tengo pintores preferidos.

 

Mis héroes de la vida real.

–Ya no los busco.

 

Mis heroínas de la historia.

–Doña Josefa, por aquello del taconeo, pero mentiría.

 

Mis nombres preferidos.

–Ana, Emiliano.

 

Lo que detesto por encima de todo.

–La simulación.

 

Los personajes históricos que desprecio más

–El traidor, el funcionario, el trepador, el pusilánime… ¡Lotería!: el burócrata.

 

La empresa militar que más admiro.

–Contra los filisteos, el resorterazo de David.

 

La reforma que creo más necesaria.

–La de los libros de texto. Antes que preocuparse por los líderes del magisterio, que alguien, por dios, revise esos obtusos manuales.

 

El don de la naturaleza que quisiera tener.

–Aborrezco cualquier medio de transporte, incluidos los pies. Quizá volar.

 

Cómo querría morir.

–Rápido, después de haber realizado todos los trámites relativos al deceso. Pero odio los trámites.

 

Estado actual de mi espíritu.

–Perturbado, por falta de sueños.

 

Las faltas que me inspiran más indulgencia.

–Las de la pasión amorosa.

 

Mi lema.

–Me da miedo la gente que vive con lemas.

 

Malva Flores (1961) es poeta y ensayista. Sus últimos libros son Aparece un instante, Nevermore (Bonobos/ UNAM) y Viaje de Vuelta. Estampas de una revista (FCE). Es miembro del Sistema Nacional de Creadores.

*

Twitter: @Luis_Bugarini