[Sobre Varg Vikernes y Caius Veiovis: homicidas convictos.]

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En dos mil seis escribí sobre Varg Vikernes, cuya sentencia por homicidio llegaba a su fin. Estaba por volver a las calles debido a su buena conducta. Había asesinado a puñaladas a un rival de otra banda de rock y, a la par, había quemado algunas iglesias a causa de su “culto al demonio”. Era tan joven que incluso le sonrió a la cámara cuando fue sentenciado a veintiún años de prisión por un tribunal federal. Tuvo tiempo de leer en prisión e igualmente de componer otros discos, ya que purgó su sentencia en una prisión noruega y las condiciones de libertad son amplias. Ya era conocido su racismo aunque lo agudizó durante los años de encierro.

Ahora se encuentra en libertad y produjo otro disco: The Ways of Yore. Sostiene un juicio en Francia por acopio de armas las que, presuntamente, utilizaría para intentar una “masacre”, según la autoridad judicial. Filmó al lado de su esposa la película ForeBears, además. La cinta es una recreación de la edad de piedra en la que su esposa e hijos, además de él mismo, son los actores. Su interés por la era “pagana” es el fundamento de su racismo y su credo anticristiano. La sombra del odio a la diferencia lucha por permanecer en Europa. El culto a la violencia habita en una juventud que se rehúsa a aceptar al otro. Las políticas migratorias se recrudecen y las “etnicidades” muestran su lado más obscuro. El compositor ha encontrado una manera de hacer política a través de la música, y reúne a su alrededor a los partidarios más fervientes del respeto a los límites geográficos. La Europa feliz de los Starbucks y las realezas de folletín coexiste con visiones perturbadoras que resaltan los usos locales.

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[Varg Vikernes]

En otro extremo, Caius Veiovis fue encontrado culpable de asesinar a tres personas para luego desmembrarlas con la ayuda de dos cómplices. Se volvió “célebre” por gritarle al tribunal: “Los veré en el infierno“, luego de escuchar su sentencia. Según las declaraciones, su intención era “transformarse” en Satanás a través de modificaciones corporales. Al igual que sucedió con Michael Alig en su momento, co-fundador de los Club Kids y autoproclamado heredero de Andy Warhol, la delgada línea entre ficción y realidad se esfumó. Estados Unidos: tierra de libertad y asimismo cubil de maldad sin límite. Sus asesinos seriales son incontables y el culto al entretenimiento no deja de crecer.

Caius Veiovis

[Caius Veiovis]

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