El crítico es una figura ineludible de una comunidad cultural. Acompaña la vida social hasta el punto de perfilar un horizonte posible o emborronarlo hasta el desvanecimiento. Su influencia ha sido cuestionada en repetidas ocasiones, pero es difícil hallar quien pueda borrarlo de un plumazo de la vida intelectual. Se vuelve necesario como un punto de referencia, así tenga las opiniones más encontradas con el común denominador.

En medio de la actual multiplicación de medios de producción cultural, el crítico requiere mayor especialización. El antiguo lujo del paseo es cada vez menos tolerado. Ahora escasean los críticos que puedan dar un parte acertado del último poemario, así como una opinión sobre cómo mejorar la vida en las zonas más pobres de una región. La puntería (o lo más cercano a ella) es un privilegio que se gana con los años de práctica sostenida, a contracorriente en un mundo diversificado que lucha por celebrar la movilidad más absoluta.

La figura del crítico brota hasta en las circunstancias más disímiles. Por su parte, el cine y la televisión generan representaciones del crítico que terminan hegemónicas, a pesar de la falsificación del objeto ilustrado. El crítico arraiga sobre el personaje que le permitirá construir una trayectoria como escritor. Subrayo cuatro representaciones que se me presentaron con tanto azar como oportunidad.

 

Jay Sherman

La serie animada The Critic (1994-1995) tuvo mala fortuna en la televisión, no obstante que Jay Sherman, el protagonista, dedicaba cada uno de sus episodios a comentar novedades de Hollywood y no pocos actores hacían cameos a partir de una hilaridad que nunca convenció. En perspectiva, la calidad es fallida aunque retrata los entretelones de la vida sentimental de Sherman y el ejercicio de la crítica. El humor triste y desencajado de las anécdotas se sigue con escaso interés y las bromas terminan como un golpe de ladrillo. Podría pensarse que acierta, en algún sentido, porque el retrato más fiel del crítico es el de un individuo sin humor, privilegio de quienes pueden ejercerlo sin ser tomados como faltos de seriedad. La serie duró dos temporadas y llegó a los veintitrés episodios. Sherman quedará como referente del crítico que involucra su vida personal con el ejercicio crítico y para quien el cine no es sino otro medio para ganarse la vida. Su credo: “si la película apesta, ¡no vayas!”. Aquí puede verse.

 

Tabitha Dickinson

Lindsay Duncan interpreta a Tabitha Dickinson, una célebre crítica de teatro en Birdman (2014), que encarna al crítico constructor/destructor de trayectorias. En una de las escenas que aquí interesan sucede un diálogo entre el creador y el crítico, interpretado por Michael Keaton, quien pregunta a Dickinson: “¿Qué le tiene que pasar a una persona para volverse un crítico?”. Esta pregunta materializa toda forma de desprecio  al ejercicio crítico porque lo asimila a una modalidad nociva de participación cultural. Ese diálogo es la mejor forma de entender cómo han dialogado crítica y creación en la historia de la cultura occidental. Aquí puede verse.

 

Felix Finch

Cloud Atlas (2012) contiene otra descripción gráfica del encuentro entre el creador y el crítico, especialmente en el momento posterior a que se escribe la crítica negativa de un libro. Ahora bien, los sentimientos de rechazo que genera la crítica son aceptados casi de manera general. Estos encontronazos son regulares a menos que el autor del libro o la película desdeñe de manera rotunda el lugar de la crítica en el discurso literario, lo que difícilmente sucede. En esta escena de la película, Dermont Hoggins, autor de Knuckle Sandwich, reprocha a un crítico lo que escribió sobre su libro y luego de cruzar algunas palabras de molestia, lo arroja desde la azotea. Aquí puede verse.

 

Anton Ego

En Ratatouille (2007) se retrata al crítico como la cúspide del esnobismo. Ego es la caricatura del crítico elitista y exigente que con una sola mala reseña en el periódico puede llevar un restaurante a la bancarrota. Este modelo de acción parece exagerado, sin embargo, es posible encontrar en la realidad a quien se viste de luces y sale al ruedo dando de gritos para atemorizar a los incautos. “El mundo suele ser cruel con el nuevo talento”, explica Ego como parte de su credo de acción. Aquí puede verse.