[Una nota mínima sobre Tonino Guerra, mirada fundamental del cine europeo moderno.]

*

“No sé lo que sea una casa, ¿es un abrigo?/ ¿O un paraguas por si llueve?”, son algunos versos de Tonino Guerra (1920-2012) que lee a Andrei Tarkovsky, a petición de éste, en la secuencia inicial de Tempo di Viaggio (1983), documental que retrata la búsqueda de locaciones para Nostalghia, película del director ruso.

Tonino, o “Toni”, como le llama Tarkovsky de manera familiar, es una figura polifacética que cruzó el cine europeo del siglo XX e inicios del XXI. Novelista, poeta y guionista, y asimismo prisionero de un campo de concentración, Tonino fue consejero de grandes cineastas—Antonioni, Fellini, Angelopoulos, entre otros—, y tuvo una participación destacada en filmes que se han vuelto emblemáticos: L’avventura (1960), Blow-up (1966), Amacord (1973) o La mirada de Ulises (1995).

El valor de Tempo radica en que permite ver la función primaria de Tonino, alrededor de los directores. Por principio, era un cinéfilo de ojo agudo, además de lector. Fue testigo de la evolución del cine de manera directa, como espectador y miembro activo. Tenía la sensibilidad para entender la visión del director que se acerca a pedir consejo, y asimismo brindar salidas creativas cuando se llegaba a los embudos regulares.

La búsqueda de locaciones para Nostalghia, por ejemplo, deriva hacia la búsqueda de una luz, en ciertas calles, a cierta hora de la tarde. Tonino hace reflexiones que comparte con los directores y ambos determinan el mejor cuadro para tal o cual secuencia. Esta búsqueda es minuciosa. Quizá su legado máximo es poner de manifiesto que la escritura de un guión admite permear una visión poética y personalísima del cine.

Asombrado, encuentro que la reciente A History of Italian Cinema, de Peter Bondanella, apenas lo menciona en una página. Me froto los ojos. Sé bien que el cine italiano ha dado demasiados nombres, incluso para el cine fuera de Italia. Pero no hay lugar para el error. Tonino Guerra, según esta historia, es apenas otro nombre, una mirada fantasmal. Me niego a creerlo.

[Foto: Giorgio Benvenuti]

Tonino falleció en marzo, a los noventa y dos años. En México apenas hubo algunos obituarios. Aquí el que publicó La Jornada: http://www.jornada.unam.mx/2012/03/22/espectaculos/a10n2esp

*

Twitter: @LBugarini