[De la serie “Atelier de letras”, este breve diálogo desde Madrid con María Virginia Jaua, quien sostiene el sitio de crítica http://salonkritik.net/. Búscala en Twitter como @mvjaua.]

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LB: Empecé muy joven a escribir crítica literaria. Fue una consecuencia directa de leer. Con los años descubrí que se le considera una discursividad menor, ya que se elabora a partir de una obra primaria. Esto incluso por escritores. Me rehúso a considerarla desde esa óptica y busco las claves de su consolidación como pensamiento creador, autónomo y necesario. ¿Cuál ha sido tu experiencia, María Virginia?

MV: A diferencia de ti, yo comencé a escribir tarde. No tarde, sino más bien cuando me sentí preparada. Creo que la crítica puede ser un género literario tan digno como el ensayo. Pero digo “puede” ser y con ello establezco la posibilidad. Sin duda, no será en el espacio periodístico en donde esto sea posible. No sólo por cuestiones de espacio y de tiempo. Los periódicos, o los llamados suplementos literarios ahora mismo no son el lugar en donde se desarrolle la crítica. Mucho menos una crítica con aspiraciones literarias.

LB: Llevo algunos años indagando sobre la autonomía discursiva de la crítica. No tengo dudas de que su aporte es esencial. He llegado a pensar, incluso, que es la forma civilizatoria ideal para lograr que una cultura dialogue. Me encuentro, por otra parte, con la división tradicional entre las obras de “creación” como discurso primario, y a la crítica como una suerte de desdoblamiento que viene después. ¿Te preocupa el lugar que ocupa la crítica al desarrollar tu escritura o, sencillamente, la abordas e indagas los temas que te preocupan?

MV: Vamos a ver. La crítica no es la obra. Y aquí si hago una distinción muy clara. La crítica no “dialoga” con la obra, aunque haya una relación dialéctica. La crítica desmantela a la obra, la desnuda y si puede se la come… No me preocupa el lugar que ocupa la crítica. Me preocupa el que no se esté haciendo. Me preocupa que no se esté llevando a cabo un ejercicio crítico a las obras y sus discursos, a las políticas culturales, a los relatos y al incremento del entretenimiento como forma “cultural”. Pues sin un ejercicio de la crítica agudo y comprometido que cuestione la construcción simbólica, la construcción de nuestra cultura, se convierte en pura banalidad. Eso es lo que me preocupa.

LB: No me parece tan claro que pueda incluirse a toda la crítica en el mismo saco. Hay niveles. Tengo una visión personal de esta escalera: en un primer peldaño estaría la reseña de libro, que puede contener destellos de crítica literaria. Luego, estaría propiamente la crítica literaria, en donde hay una manipulación más afinada de referentes misma que, lograda con intuición, bordearía la obra de creación. Al final, estaría la crítica a secas, o gran crítica, que como producto del ingenio humano, a mi juicio, sería idéntica en propiedades estéticas a la obra de creación—digamos narración o dramaturgia. Pienso en todas las escrituras críticas que dio el siglo XX: Lacan, Barthes, Foucault, Benjamin. Son obras de pensamiento crítico que están ideadas a la manera de una arquitectura y por tanto su construcción estaría equidistante a la de una novela. Estamos, creo, en un tiempo que hibrida registros. Las antiguas clasificaciones de géneros parecen haber caducado.

MV: Creo que el tema no es el de la división de los géneros. Se trata. Por lo menos en mi caso, de la total y absoluta falta de crítica. De la ausencia de trabajo de análisis para con las producciones simbólicas de nuestro tiempo. Creo que no puedes equiparar a la novela con el trabajo de Barthes, de Foucault o de Benjamin. Son escrituras que tienen objetivos distintos.

LB: Yo lo que leo son arquitecturas de pensamiento, expresadas a través de registro verbal. Desde hace tiempo sigo http://salonkritik.net/ y la juzgo un oasis en este páramo de espacio para la crítica. He pensado, a fecha reciente, que la crítica que me interesa y juzgo relevante asume riesgos: explora los linderos, fronteras, hitos. ¿Cuáles serían las características esenciales de la crítica que sigues y procuras escribir y, en su caso, publicar en el sitio?

MV: http://salonkritik.net/ es una revista de crítica y análisis cultural, con el rigor y el riesgo que supone ejercerse en línea. Cuyo origen se encuentra en el deseo de subsanar la carencia, el vacío y el desdén de la supuesta crítica que se hace o que se dice que se hace en los periódicos. La revista es un espacio bastante abierto y de exploración, sin por ello abandonar el rigor. Creo que eso es lo que me interesa y lo que busco tanto en mi trabajo como editora como en el de escritora. Conciliar el riesgo y la exploración con el rigor analítico y el ejercicio de la crítica.

[Foto: María Virginia Jaua.]

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Twitter: @LBugarini