Calibrar el peso de una trayectoria intelectual nunca es fácil. Más aún si se realizó con un alto nivel de exigencia teórica y práctica, a la manera de un sacerdocio que busca feligreses para inaugurar una heterodoxia. Hacen falta décadas de distancia para concluir si tal o cual acto resultó de importancia para un panorama intelectual específico. Como primer contacto, son útiles los testimonios para cercar al personaje y hacer un balance medianamente informado.

Semblanzas de Guillermo Rousset Banda. Recuerdos y reflexiones para la reconstrucción de la trayectoria de un intelectual del siglo XX (2018), propone un recorrido biográfico involuntario de Guillermo Rousset Banda (1926-1996) practicante de las humanidades a la antigua usanza, apasionado defensor de las ideas socialistas e inquieto promotor de la cultura entendida como vehículo para la transformación del individuo y, a resultas, uno de los polemistas más afilados del panorama mexicano, entre otras facetas. Semblanzas es un recorrido a partir de diversos ejercicios de memoria individual sobre segmentos específicos de su actividad pública. El resultado una primera reunión de apuntes para subrayar las vetas en las que destacó —la militancia política, la traducción de poesía, la actividad editorial, etc.—, entre ellos algunos firmados por Juan José Arreola y Marco Antonio Montes de Oca.

La actividad política de Rousset Banda, al menos en su entusiasmo por las ideas socialistas, corre a la par de la que involucra a la estética y a la literatura. Y es que no fueron pocos quienes, antes las evidencias de los hechos trágicos del estalinismo, eligieron hacer oídos sordos a la crítica del “socialismo real” para asumir que la construcción de la utopía socialista, que costaría al menos cien millones de vidas humanas, era apenas nada en comparación con los beneficios que se obtendrían para la mayoría de la población. Los posibles méritos de su participación en el Partido Comunista Mexicano, y demás correrías en la confabulación de la praxis marxista, corresponderá evaluarlos a la historia del socialismo en México.

La estancia en Francia y los años en prisión reafirman su trayectoria como prototípica de intelectual hispanoamericano del siglo XX. La docencia le permitió mantenerse cerca de los más jóvenes y atender los cambios a la situación de la política mundial, siempre con la perspectiva de quien vive convencido de que el modelo capitalista debe reemplazarse por otro capaz de ofrecer justicia social. Ese modelo de intelectual, hoy calcinado hasta quedar como un mero procesador de información de altas capacidades, queda ejemplificado con la trayectoria de Rousset Banda, que no dudó en ser crítico incluso con los intelectuales al uso, lo que le valdría ser neutralizado con la forma prototípica de aniquilamiento: el silencio.

En otro ámbito, de otras acciones que ameritan ser recordadas, es importante hacer mención de sus traducciones de poesía de Ezra Pound, Paul Claudel, Bertolt Brecht, Stéphane Mallarmé y Jacques Prévert, entre otros. La actividad traductora de Rousset Banda fue cerebral y apasionada a un tiempo. Su modo de ejercer la traducción implicó encarnarse con la obra del autor traducido, antes que sólo hacer labor de verter, hasta fundirse en una sola masa de intereses y preocupaciones. En 1981, editorial Domés, publicaría una lujosa versión de Personae de Ezra Pound, misma que hace las veces de edición crítica, pues además de la versión contiene una iconografía del poeta, el listado de sus obras, un posfacio de Juan José Arreola y otras finezas en un medio en el que la poesía no deja de ser un bien minoritario. Es, además, la encarnación de la versión “parafrásica” de la traducción, de la que comenta Arreola:

El traductor verdadero se identifica con el traducido, en este caso Pound, quien trata de expresar sensaciones universales por una vía, la lengua inglesa; el traductor, en este caso Guillermo, debe sentir profundamente, comprender, más allá del lenguaje, la intuición, la sensación y el estado de ánima (sic), la experiencia interna para volverla consonante en castellano.

En contraste con su dedicación a las palabras otros, la obra personal de Rousset Banda es escasa. Antonio Rousset, prologuista del volumen, lo llama “casi ágrafo” y Arreola un escritor “estreñido”. Ejerció un modelo de intelectual dedicado a observar el presente y obrar en su beneficio, que se aleja en el tiempo. Semblanzas de Guillermo Rousset Banda permite asomarse a las diversas facetas de un humanista tenso por lograr un cambio, así como vislumbrar el rompecabezas de un personaje con larga trayectoria en la cultura del país.